Introducción
En la última década, la ciencia ha comenzado a conectar dos mundos que antes parecían separados: la manera en que gestionamos el estrés y el ritmo al que envejecen nuestras células. Una línea creciente de estudios sugiere que prácticas como el mindfulness no solo mejoran el bienestar emocional, sino que podrían influir en marcadores biológicos como los telómeros —las "capuchas" protectoras de nuestro ADN.
Aunque algunos hallazgos son preliminares, la idea central es poderosa: si reducimos el estrés, podríamos apoyar la salud celular y el envejecimiento saludable.